lunes, 7 de febrero de 2011

Lago Ercina - Casi Ref. Pedro Pidal

Hora de salida: 10:41
Hora llegada: 16:47
Distancia recorrida: 10.80 km
Desnivel acumulado:  1127 m
Track: Lago Ercina - Casi Ref. Pedro Pidal
Participantes: Juan - Ricardo - Carlos

Después de dos semanas de inactividad, se presentaba un día espectacular. Decidimos madrugar un poco más para que no nos pasara como la última vez (ya sabemos que para ir a picos...). Paramos en Cangas a tomar un cafe, 2 Cº, igual teníamos suerte y estaba la nieve dura.Según íbamos subiendo por la carretera a los lagos la temperatura iba en aumento, y ya se podía apreciar que el temporal del fin de semana anterior nos iba a hacer pasar el día pisando nieve. Llegamos al parking del lago Ercina, y mal rollito,  temperatura 9 Cº, dos coches bien aparcados en los únicos sitios disponibles, el parking lleno de nieve dura y un incompetente con un megane atrapado en medio. Entre lo que tardó aquel tío en salir, alguno que fue llegando y se quedaba atrapado, cuando arrancamos la marcha ya eran las 10:40, tarde, muuuuuy tarde.
Al principio parecía que la nieve estaba bastante dura, aunque no era necesario el uso de crampones. Pero hay amigo, al poco tiempo de pasar la Majada Las Bobias y según íbamos ganando altura, más blanda se estaba poniendo. Nos cruzamos con dos chavales que venían del Jito (uno con raquetas y otro sin) que nos advirtieron que enterraba una barbaridad, y que sin raquetas chungo. Dicho y hecho, llegó un momento en que cada paso costaba un huevo (enterramientos por encima de la rodilla) y fue donde decidimos dar la vuelta. Nos quedamos según el GPS a unos 600 m del refugio de ahí el "casi" en el nombre del track (menos mal que la idea inicial era ir hasta el Jultayu, jejeje). Total, que habrá que intentarlo más adelante.
A los 20 minutos de dar la vuelta paramos a comer para continuar posteriormente con el camino de regreso al coche (el mismo que a la ida). Llegamos a coger a los dos chavales con los que nos habíamos encontrado anteriormente (el que iba sin raquetas estaba reventao).
A la altura de las cabañas de el Brazu y según nos íbamos aproximando al aparcamiento ya se podía apreciar la cantidad de domingueros que había por allí. Y para culminar el día cuando llegamos al lado del coche la puerta del acompañante con un bollo de la hostia. Menos mal que un chavalín cogió la matrícula del desalmao que nos pegó. Un señorito con un Touareg que ni se posó para ver la que había armado, sin comentarios.
 Y a grandes rasgos este es el resumen de la jornada.

P.D.